Publicado: Domingo 1 Julio 2007 19:11Asunto: Hay que proteger al Sistema
Desgraciadamente, hoy tenemos una prueba más de cómo funciona la democracia deliberativa del gobierno socialista que tiraniza continuamente al Estado en un sometimiento asfixiante, mientras su población está más preocupada de ir a ver Shrek III para comentarlo con los amigos. "A mí la política me da igual; son todos unos mentirosos..." Eso será así, tal vez por tu propia desidia al no fiscalizar a quien mueve tus hilos. Porque no olvidemos que en un país donde se coartan las libertades y se adolece de justicia, el ciudadano no es más que una simple marioneta al servicio y sumisión del poderoso.
Tal como argumenta Luis del Pino en su blog, la sentencia dictada por el tribunal supremo en relación al caso de las presuntas agresiones al ex-ministro José Bono, no deja lugar a dudas: "Tú tranquilo. Mientras sigas defendiendo los intereses del Sistema, digan lo que digan los tribunales de rango inferior, las instancias superiores bajo nuestra cuerda anularán las condenas que se impongan, por muy evidentes que sean los delitos. Para algo hemos desarrollado a lo largo de los años los mecanismos de control que garantizan la sumisión del poder judicial".
No pasa nada porque hayas ocultado informes de análisis de los explosivos. No pasa nada por destruir los trenes o las prendas de las víctimas. No pasa nada por presionar a testigos para que incriminen en falso a islamistas de baratillo. No pasa nada por colocar mochilas fabricadas, por llenar de evidencias las furgonetas vacías, por plantar coches sacados de los depósitos del CNI. No pasa nada por detener ilegalmente a falsos culpables en jornada de reflexión. No pasa nada por hacer falsas llamadas en nombre de falsos suicidas; ni por enviar faxes falsos, ni por inventar falsas cartas de despedida. No pasa nada por no hacer autopsias aunque la Ley obligue a ello.
No pasa nada de nada, porque el sistema es inmune. No hay agallas en los jueces de rango inferior para tirar de la manta. Y, si alguno se atreve, tenemos el Supremo para corregir desviaciones. Para algo hemos colocado a los nuestros. Para algo hemos recopilado dossieres, hemos repartido prebendas, hemos nombrado a los ideológicamente afines. Para algo hemos dejado claro, a lo largo de los años, que el que se mueve no sale en la foto. Jugamos con la cobardía y con las debilidades humanas. Aprovechamos la naturalidad de las comidas de hermandad en los clubes selectos y la no menor naturalidad de los desahogos en los más selectos clubes de alterne. Quien no está cogido, está agradecido. Y quien no está ni una cosa ni otra, tiene un miedo de narices a dejar el sitio en la foto a otro que sea más fiel; tiene un pánico atroz a no estar en la pomada. Para algo hemos infiltrado y pervertido el sistema. Para algo hemos acabado con la separación de poderes, para algo hemos implantado una democracia deliberativa formal donde el poder sólo es uno.
Así que tranquilo. El asunto está controlado. Entre la timidez de los unos y la sumisión de los otros, la impunidad de los sirvientes está garantizada; porque el poder judicial dejó hace tiempo de existir y también nos sirve a nosotros.
Deja que den la murga los conspiranoicos. Todo el tema no va a ninguna parte. Tenemos parches suficientes para tapar las vías de agua. Tenemos medios de comunicación bastantes para hacer comulgar a la gente con ruedas de molino. Tenemos recursos infinitos para inventar nuevas evidencias con las que ir modelando la versión oficial. Y lo más gracioso es que no necesitamos impartir órdenes. ¿No has leido "La fabricación del acuerdo", de Chomsky? El sistema funciona en buena parte solo, sin que nadie se preocupe de decir lo que hay que hacer.
El chiringuito no va a caerse nunca, porque sólo se vendría abajo si alguien se decidiera a cantar. Y nadie va a decidirse, porque sabe que, si lo hace, no va a haber juez que se atreva a protegerle, ni político que se vaya a mover para salvarle el culo. Nadie va a irse de la lengua, porque todo el mundo sabe que los héroes tienen un triste final. Ni siquiera serían recordados como héroes, porque el Futuro y la Historia son nuestros. Nosotros los escribimos: para eso contamos con todos los resortes mediáticos.
Así que tranquilo, chico. Nosotros te protegemos. Al hacerlo, estamos protegiéndonos nosotros y protegiendo al Sistema que nos hace posibles a nosotros y a ti.
Todo continuará siendo muy sencillo, mientras la población siga aborregada viendo el telediario que nosotros queremos que vea.
Publicado: Jueves 5 Julio 2007 07:05Asunto: La oligarquía demagógica según Aristóteles
Antes de plantear los motivos que me llevan a emitir este nuevo mensaje, me gustaría exponeros qué se conoce en el mundo moderno por Democracia.
Definamos, previamente, la palabra Democracia: doctrina política en la que existe el predominio del pueblo, o se favorece la intervención de éste, en el gobierno político de un Estado.
Estrictamente, el término "democracia" se refiere a un sistema de gobierno en que el pueblo ostenta la soberanía, y supone un sistema con las siguientes características:
• Se rige por una constitución que limita los diversos poderes y controla el funcionamiento formal del gobierno, constituyendo, de esta manera, un Estado de derecho.
• Existe una división clara de poderes.
• Existe el derecho a votar y ser votado en un proceso electoral para una amplia mayoría de la población (sufragio universal).
• Existe la protección del derecho de propiedad.
• Existencia de varios partidos políticos (no es de partido único).
• Existe libertad de expresión.
• Existe libertad de prensa, así como acceso a fuentes de información alternativa a las propias del Gobierno.
• Existe libertad de asociación.
• Los ciudadanos están educados e informados acerca de sus derechos y deberes.
• Existe un marco legal de Estado de derecho.
• El poder permanece orientado al bien común, es decir, a satisfacer las necesidades de la mayoría, sin perjuicio ni menoscabo de los derechos básicos e inalienables de las minorías.
Ya en el siglo IV antes de nuestra era cristiana, el filósofo griego Aristóteles clasificaba la democracia en dos variantes:
• Democracia pura: donde el objetivo del gobernador es el bien del pueblo.
• Democracia impura: en la que el objetivo del gobernador es su propio bienestar
A su vez, las formas democráticas impuras fueron clasificadas como:
• Tiranía: el poder despótico reside en una sola persona.
• Oligarquía: el poder despótico reside en un grupo conformado por unos pocos.
• Demagogia: el poder despótico es apoyado por el pueblo.
En este marco, os propongo una serie de informaciones sobre las últimas actuaciones del actual Gobierno de España, a través de las cuales podréis ayudarme a definir en qué régimen de gobierno se encuentra el país al que pertenecemos:
El pasado lunes día 5 de este mes, el actual Ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, durante un almuerzo sin testigos periodísticos en una reunión institucional con los jueces de la 57 promoción, realizó una declaración inaudita en cualquier régimen democrático por muy bananero que sea, viniendo de todo un Ministro de Justicia.
En esa reunión, nada menos que con 57 recién nombrados jueces que habrán de velar por la protección de los derechos y libertades de los ciudadanos del país, el señor Ministro no tuvo mejor ocasión para arengar a sus subordinados escupiendo que “es hora de reflexionar sobre quién controla al controlador”, refiriéndose a los medios que cuestionan la versión oficial del 11-M, a los cuales calificó como “grupos de presión” y “poderes fácticos”.
Criticó duramente los “procesos virtuales” como los que, a su juicio, representan los medios que han osado poner en duda la versión oficial de los atentados del 11-M. Una opinión que no puede sino encerrar una velada amenaza de censura, viniendo del más alto representante de un Gobierno para el control de los tribunales y la judicatura.
Un Ministro de Justicia es quien mejor debería saber que el único órgano que controla las salidas del límite de las libertades y derechos estipulados, convirtiendo su actuación en punible de delito, es el propio órgano judicial, es decir, los tribunales de justicia, los cuales son los específicamente encargados de sancionar el incumplimiento de las leyes que emanan del Senado y las Cortes Nacionales, cuyos representantes han sido elegidos por el pueblo.
Unas declaraciones de este tipo serían un escándalo y habrían supuesto la obligación de dimitir a su responsable en cualquier país democrático europeo, menos en España, donde la mayoría de los medios de comunicación y la masa social sindicalista están al entero servicio del partido socialista.
Vivimos en un país donde las concesiones de emisión de radio y televisión se hacen a dedo desde una junta regional a nivel autonómico o desde el Gobierno de la Nación si la emisión es a nivel nacional o supranacional, es decir, ni tú ni yo podremos salir al aire del espectro público de emisión si no pasamos la censura previa de un político. Y ahora encima otro, Ministro de Justicia para mayor gravedad, pretende exigir que se "controle" lo que desde los medios se publica, pasándose por el arco del triunfo el derecho a las libertades básicas de expresión y las funciones específicas de una fiscalía y un tribunal. No es de extrañar la excelente relación del gobierno español con el régimen venezolano, el turco, el boliviano o el marroquí.
Ante esta clara perspectiva, no sé vosotros, pero yo me decanto por que vivimos en una especie oligarquía demagógica tercermundista bajo aquiescencia y autorización explícita de una masa borreguil adocenada que se deja mansamente pastorear, mientras, poquito a poco, le van coartando terreno a los escasos grados de libertad que todavía le permiten el movimiento en su diminuto redil. Pan y circo.
En este mismo sentido, hace un par de semanas, el corresponsal del periódico El País en Francia, el catalán Octavi Martí, en un debate en la televisión pública France 5 sobre el terrorismo internacional de Al Qaeda, abogó por el cierre del diario El Mundo y la cadena Cope por difundir “la mentira institucionalizada” en todo lo relacionado con los atentados del 11-M en Madrid y mostrar, según palabras textuales, una “voluntad de intoxicación sistemática” sobre las noticias que publican.
El periodista, en París desde hace 20 años como corresponsal del principal diario mediático de Polanco, fue contundente al decir que en Francia y “en cualquier otro país”, estos dos medios de comunicación habrían sido cerrados por las autoridades como consecuencia de las informaciones que difunden sobre el 11-M. Para este personaje, “El Mundo ha pagado a personas para que digan que hay conexión entre los atentados de Madrid y ETA”. Sobre la Cope, el periodista de Prisa dijo que “en la cadena de los obispos mienten como bellacos”.
Preguntado por Yves Calvi, director del programa C Dans L’air, sobre si hay en España una utilización política del peligro terrorista, Martí dijo: “En España hay cadenas de radio, por ejemplo una que está controlada por los obispos, por la Iglesia, que es una cadena que en Francia estaría cerrada porque mienten como bellacos todo el tiempo”. Añade, además, que en esta emisora “no es cuestión de opiniones, es cuestión de mentiras, de la mentira instrumentalizada”.
En referencia a lo explicado sobre El Mundo, Octavi Martí dijo que “es un periódico ligado a situaciones verdaderamente escabrosas, es la mentira institucionalizada todo el tiempo, todo el tiempo”.
El problema a todo esto, es que tanto a “Octavi” como a gran parte de la población de este país son necesarias mil y una pruebas palpables para dar crédito a una noticia y que ésta llegue a oídos del ciudadano y le cale. Deben ser infinitas ya las pruebas que se han aportado por parte de los únicos que siguen investigando el terrible suceso del 11-M: los periodistas de El Mundo. Infinitamente más y más contundentes que las pruebas aportadas por la fiscalía para pretender enchironar a una docena de raterillos y camellos de medio pelo en su mayoría ex-confidentes de la policía y del Centro Nacional de Inteligencia.
Por el contrario, “Octavi” y sus solidarios se bastan en argumentar “eso es mentira” para publicar a toda página en decenas de diarios y en las cabeceras de todos los informativos de televisión accesibles por el ciudadano medio que “La versión conspiranoica de algunos medios de comunicación queda definitivamente rechazada”. Todo ello publicado tres veces por semana en cada telediario aun sin ningún argumento medianamente sólido que lo constate. Y aunque parezca mentira, sólo por llegar a los oídos de un atribulado jugador de mus en una mesa del bar de Lumi, le llega como melodía de canto de sirena y le cala. Porque "lo ha dicho el parte".
Publicado: Lunes 16 Julio 2007 20:42Asunto: Colgados del teléfono
Casimiro García-Abadillo denuncia este lunes en el diario El Mundo que no hay prueba documental alguna que acredite la versión oficial sobre la activación de las siete tarjetas que supuestamente sirvieron de temporizadores en las bombas colocadas en los trenes. Además, llama la atención sobre las contradicciones del sumario en relación a estas tarjetas. Si se tienen en cuenta los informes de la Unidad Central de Inteligencia de la Policía (UCI), esas tarjetas se activaron en la tarde-noche del nueve de marzo de 2004. Sin embargo, la Unidad Central de Información Exterior (UCIE) sostiene que se activaron entre las cuatro y las siete de la tarde del día diez de marzo. Pero ni de una cosa ni de otra hay pruebas documentales.
En los soportes informáticos que aportó la compañía telefónica, Amena, sólo hay constancia de que se activó una tarjeta: la que apareció en la mochila de Vallecas. De las otras no hay nada, como reconoce en el sumario la Comisaría General de Información: "No existe soporte técnico que acredite dicha fecha y periodo". Así respondía la unidad, controlada por entonces por Telesforo Rubio, cuando Del Olmo pidió aclaraciones por las contradicciones entre la UCI y la UCIE.
Recuerda El Mundo que, durante el juicio, dos peritos policiales también declararon que sólo tuvieron constancia del encendido de un móvil con la tarjeta de la mochila de Vallecas". Apuntaron, que “entendieron que a continuación se hizo la identificación del resto por parte del personal de Amena. ¿Y dónde está el soporte documental, el archivo electrónico, el certificado técnico que lo avale? Esa información no la tenemos, reconoció uno de los policías".
Pese a esto, que quedó acreditado en el sumario, la Fiscalía del Estado no llamó a declarar a esos empleados no identificados de Amena, que dieron por hecho que las siete tarjetas se activaron en Morata.
En su editorial, El Mundo sostiene que "la apariencia de todo se corresponde más bien con la idea de que las conclusiones policiales existían antes de que comenzara la investigación y que ésta no fue sino un trámite para dar consistencia jurídica a las acusaciones contra algunos sospechosos habituales, transformados en presuntos culpables. El problema de la Fiscalía es que el tribunal difícilmente podrá considerar ahora como hechos probados lo que en la práctica no pertenece sino al limbo de las meras conjeturas mil veces repetidas".
El dato de que siete tarjetas se encendieron bajo la BTS de Morata de Tajuña el día anterior al 11-M es fundamental para la versión oficial, porque en él se basa toda la historia de que fue El Chino quien montó las bombas en su casa de Morata, usando unas tarjetas compradas a Jamal Zougham. Y, sin embargo, ese dato tan fundamental no aparece acreditado por ninguna parte, como bien señala García Abadillo: ni en la documentación aportada por Amena, ni en las declaraciones de testigos... Nada de nada. Además, como se resume en el artículo de El Mundo, las contradicciones en los informes policiales son infinitas en todo lo que rodea a ese episodio. Sólo hay constancia de la activación de una única tarjeta en Morata. Y hasta sobre esto habrá mucho que hablar en el futuro próximo.
Jamal Zougam, uno de los principales acusados, no habría sido detenido a primera hora de la tarde del 13 de marzo y, por tanto, la pista islamista no se habría consolidado justo unas horas antes de las elecciones generales, de no ser por el descubrimiento del móvil que había en la mochila hallada en la comisaría de Puente de Vallecas en la madrugada del 12 de marzo.
Tras desactivar los agentes de los Tedax la bomba encontrada en la Comisaría de Puente de Vallecas (luego se supo que estaba desconectado un cable que unía el teléfono al detonador que había en su interior), el comisario jefe de dicha Unidad, Juan Jesús Sánchez Manzano, consiguió hacerse con la custodia del móvil.
Se supone que la tarjeta de la mochila de Vallecas estaba incluido en un lote de 30 teléfonos vendido por la empresa Uritel 2000 al bazar Sindhu Enterprise. Sin embargo, esa historia presenta también muchos puntos oscuros, como ya resumimos en su día en el capítulo Los intocables de Los enigmas del 11-M de Luis del Pino: resulta extraño que Uritel 2000, un proveedor mayorista de gran envergadura, venda un lote de teléfonos de forma directa a un bazar de barrio; resulta extraño que ésa sea la única venta que Uritel 2000 hizo a ese bazar; resulta extraño que ese bazar compre ese único lote a Uritel 2000 a un precio superior, en lugar de comprarlo a su intermediario habitual, del que obtenía los teléfonos a precio más bajo; resulta extraño que la tarjeta de la mochila de Vallecas pertenezca a ese único lote que compró Sindhu Enterprise donde se identificaban los números de las tarjetas (ya que en todas las restantes facturas de compra de Sindhu los números de las tarjetas no constan).
En fin, que esa supuesta compra de Sindhu a Uritel 2000 apesta. O fue la Policía quien entregó esa factura a Sindhu a posteriori de los atentados, o alguien ordenó a Sindhu hacer esa única compra a Uritel 2000 antes del 11-M, lo cual sería todavía peor.
Es una pena que nadie haya llamado a declarar a los contables de Uritel 2000, para que certifiquen la validez de esa factura. O que nadie haya conseguido localizar a Lorenzo, el comercial de Uritel de origen italiano que supuestamente vendió ese lote a Sindhu.
Como también es una pena que nadie haya identificado a ese misterioso proveedor ("Sra. Ami Juan") que vendió a Sindhu Enterprise un lote de 100 tarjetas (sin terminal telefónico) el 28 de febrero de 2004.
A lo largo de la instrucción del 11-M, la Policía ha ido empleando los datos de llamadas telefónicas aportados por las operadoras con el fin de "dibujar" la supuesta trama responsable de la masacre de Madrid.
En el sumario, la Policía atribuye a Serhane Farket, El Tunecino, la utilización de un total de siete teléfonos móviles.
En concreto, en el informe titulado "Análisis sobre teléfonos investigados en el marco del sumario 20/04" (folio 75.233 del sumario), elaborado por la Comisaría General de Información el 20 de febrero de 2006, dos años después de la masacre, se atribuyen a El Tunecino de manera indubitada los siguientes cuatro teléfonos:
627225227
635243590
661830244
661830248
Y se añade, asimismo, que es posible que El Tunecino fuera usuario de otros tres móviles:
627384009
645658780
645665189
Sin embargo, los datos aportados por las compañías telefónicas arrojan importantes sombras sobre los informes policiales, porque dos de los teléfonos atribuidos de manera indubitada a El Tunecino (el 627225227 y el 661830244) continuaban activos y realizando llamadas telefónicas varias semanas después de explotar ese piso de Leganés donde nos dicen que El Tunecino murió.
Textualmente, la Policía dice lo siguiente en su informe acerca del primero de esos dos teléfonos:
4.6.7. ESTUDIO DE LA TARJETA 627225227.
Esta tarjeta es asignada a SARHANE BEN ABDELMAJID FAKHET, en virtud de los documentos intervenidos en los registros domiciliarios efectuados con motivo de la investigación de los atentados del 11 de marzo de 2004.
Destacar:
• Anotación manuscrita "Sarhan Madrid" junto al número 627225227 intervenida en la vivienda sita en la calle Virgen del Coro n° 11 de Madrid.
• Anotación manuscrita "Sarhane" junto al número 627225227 intervenida en el inmueble sito en la calle Caravaca n° 13 de Madrid.
• Junto a anotaciones en árabe y la palabra "Túnez" y junto al número 627225227 en agenda intervenida en la calle Tribulete n° 17 de Madrid.
• En factura intervenida en el inmueble sito en la calle Francisco Remiro n° 41 de Madrid, en concreto en factura de envío de la empresa DHL de un paquete de Samer DOMANI a Sarhane AL FACHIT de Damasco a Madrid, de fecha 01/05/02.
• También figura como teléfono facilitado por SARHANE BEN ABDELMAJID FAKHET en impreso de solicitud de Alta / Baja de empleados del Ministerio de Trabajo.
En cuanto al segundo de los teléfonos indicados, a la Policía tampoco le caben dudas de que su usuario es El Tunecino:
4.6.3. ESTUDIO DE LA TARJETA 661830244.
Se trata de un teléfono móvil, siendo titular es la empresa GESTIONES INMOBILIARIAS ARCONSA, de la cual era empleado SARHANE BEN ABDELMAJID FAKHET. Según la declaración judicial del testigo FATAH BIDA, Director de Personal de la citada empresa, prestada en fecha 18.01.05, ésta era una de las tarjetas utilizadas por el referido SARHANE.
El juez Del Olmo repite textualmente esas informaciones facilitadas por la Policía en las páginas 702, 702, 718 y 719 de su auto de procesamiento de abril de 2006.
Pero los datos aportados por las operadoras telefónicas indican que ambos terminales (627225227 y 661830244) continuaban siendo usados después de la explosión de Leganés. Así, entre el 6 de abril y el 3 de mayo de 2004 se efectuaron un total de 13 llamadas desde el teléfono 661830244. Los listados de posicionamiento muestran que esas llamadas fueron efectuadas desde distintos lugares de Madrid. Con el otro teléfono, consta un total de 27 llamadas entre el 7 y el 21 de mayo de 2004, todas ellas realizadas desde diversas localidades de la provincia de Jaén.
La Policía ocultó la existencia de estas llamadas en sus informes remitidos al Juzgado Central de Instrucción número 6 de Del Olmo, a pesar de tener en su poder desde mediados de 2004 los listados telefónicos donde esas llamadas aparecen.
¿Estaba vivo y coleando El Tunecino dos meses después de su supuesto suicidio? ¿Se dedicó alguien a utilizar sus teléfonos tras su muerte? ¿O es que, en realidad, esos teléfonos no pertenecían a El Tunecino?
Visto ya para sentencia el juicio por el 11-M, sigue sin estar acreditado qué estalló en los trenes: los peritos químicos sólo se han puesto de acuerdo en que no se puede determinar el explosivo. Tampoco se puede acreditar, porque no hay pruebas, que las tarjetas que supuestamente se usaron como temporizadores de las bombas se activaron en el repetidor de Morata en las horas anteriores al 11-M. Sólo hay constancia de la activación de una: ¿adivinan cuál? Pues sí, han acertado; “curiosamente”, es la encontrada en el teléfono de la mochila de Vallecas…
Publicado: Martes 24 Julio 2007 15:44Asunto: Manipulación y censura a la carta del PSOE
Tal como señala Luis del Pino en su blog, en el día de ayer se publicaba en el diario El Mundo un nuevo artículo firmado por Casimiro García Abadillo, en el que se analiza el episodio del teléfono 629247179. Este nuevo capítulo de falsedad fue expuesto, en primer lugar, por una forera adscrita al portal y movimiento social Peones Negros, donde un gran número de personas, a nivel altruista, se dedican a investigar todo lo relacionado con el caso del 11-M. Se trata de un episodio más de ocultación al juez Del Olmo, por parte de la cúpula policial, en relación con la trama telefónica asociada a las investigaciones oficiales.
El 629247179 contactó varias veces, entre el 27 y el 30 de marzo, con tres teléfonos estrechamente relacionados con los presuntos suicidas de Leganés: el de la novia de El Chino, el de Otman El Gnaoui (uno de los hombres de El Chino) y el del hermano de Abdenabi Kounjaa. La Policía le dijo al juez Del Olmo que esos contactos demostraban que el teléfono 629247179 tenía que pertenecer a uno de los miembros de la célula terrorista, presuntamente El Chino.
Sin embargo, los datos de titularidad aportados por Telefónica revelaron que a quien ese teléfono pertenecía era... a la propia Dirección General de la Policía. :shock:
No es el primer caso que hemos constatado de falsa atribución de titularidades de teléfonos. Ya conocemos, por noticias anteriores, cómo dos teléfonos comercializados a través de la empresa Interdist y atribuidos por la Policía a El Chino pertenecían en realidad a Hicham Ahmidan (primo de El Chino) y a Rachid Tachti (amigo de Rafá Zouhier). Ya conocemos también cómo dos de los teléfonos atribuidos por la Policía de manera indubitada a El Tunecino seguían activos dos meses después de la explosión de Leganés donde El Tunecino murió, porque en realidad esos teléfonos pertenecían a otras personas. No será la última vez que tengamos que hablar de teléfonos que no pertenecen a quien la Policía dijo que era su titular. ¿Qué solidez tiene esa trama telefónica con la que se ha pretendido construir el armazón de la versión oficial?
Mientras, en Libertad Digital, se publica hoy el enigma donde se analiza ese episodio de la compra de los teléfonos supuestamente usados para preparar las bombas de los trenes. En este artículo se expone cómo, con total probabilidad, esa supuesta compra de terminales en la tienda Sindhu Enterprises jamás tuvo lugar: no es verdad que los teléfonos móviles supuestamente usados en las bombas fueran comprados, como se nos dijo, en un bazar de unos hindúes, ni es verdad que fueran liberados en la tienda del policía Ayman Maussili Kalaji. Los datos apuntan a que se elaboraron facturas falsas, días después al 11-M, para dar cobertura a la falsa historia de la comercialización de esos teléfonos.
Relacionado con esto, una noticia de la que se hacía eco City FM (otra de las emisoras destacadas en la investigación periodística sobre el 11-M) y que ha pasado relativamente desapercibida: “Policías australianos fabricaron pruebas falsas contra un médico indio para imputarle la participación en el fallido atentado islamista de Londres”.
Por otro lado, conquistada por el PSOE la alcaldía de Cártama (Málaga) por mayoría absoluta, la nueva corporación municipal socialista decreta el cierre de Onda 8, una emisora que llevaba emitiendo 13 años y que es de las que más se han distinguido en la información sobre los atentados del 11-M.
Un nuevo ejercicio de censura, que en realidad no sorprende ya a nadie en un partido de corte totalitario como es el PSOE. Animamos a todos los lectores a enviar su firma para protestar contra el cierre de la emisora. Podéis descargar los formularios en la propia página web de la emisora. Si tenéis oportunidad, difundid la denuncia contra este acto de censura a través de otros foros de Internet.
Publicado: Martes 28 Agosto 2007 01:07Asunto: Jueces y partes
Sabemos, porque así consta en el sumario, que los teléfonos móviles usados en los atentados del 11-M, (todos ellos de marca Trium o al menos los de las mochilas-señuelo), fueron liberados en la tienda “T.E.S.T. AYMAN”, que regentaba el policía Maussili Kalaji, un ciudadano español de origen sirio en cuyo haber curricular consta haber formado parte del grupo palestino Al Fatah y haber trabajado para los servicios secretos de la antigua URSS. También ha sido, curiosamente, miembro de la Comisaría General de Información y colaborador para la Unidad Central de Información Exterior de la Policía. Asimismo, fue escolta del omnipresente juez Baltasar Garzón.
Este individuo sin par, llegó a España desde su Siria natal en 1981, consiguiendo la condición de refugiado político. Tres años más tarde, en 1984, adquirió la nacionalidad española "por los servicios prestados" a este país, y en 1989 entró a formar parte de las Fuerzas de Seguridad del Estado como policía nacional dentro de la escala básica, todo ello bajo régimen socialista.
Maussili Kalaji es amigo de Imaz Edin Barakat Yarkas, alias "Abu Dahdah", cerebro de la cúpula de Al Qaeda en España y juzgado por su presunta participación en los atentados del 11-S. También estaba al tanto de quién era y a lo que se dedicaba Sherhane Ben Fakhet, alias "El Tunecino". Pero lo más importante es que Kalaji tenía infiltrados a sus confidentes en las células islamistas que operaban en España. En efecto, según personas cercanas al policía español de origen sirio, toda esa detallada y delicada información fue puesta a disposición de sus superiores antes, durante y después de la masacre de Madrid.
Por si fuera poco, la persona que traducía las escuchas telefónicas que la Comisaría General de Información realizaba a las diferentes células islamistas que operaban en España era Lina Kalaji, su hermana. Lina, que lleva 16 años como traductora, avisó en reiteradas ocasiones a sus jefes de que El Tunecino era un hombre muy peligroso y que podía estar preparando alguna acción violenta. Es evidente que los avisos de la traductora no fueron escuchados por sus superiores. ¿O sí?
Se da la casual circunstancia de que una de las primeras policías que el mismo día 11 de Marzo comprobaron y abrieron la furgoneta Renault Kangoo que los terroristas habían abandonado en la estación de Alcalá de Henares, es la ex mujer de Maussili Kalaji, Marisol.
Con los datos obtenidos en la furgoneta, junto con los de la mochila bomba que no explotó, los de los móviles adquiridos por la gente de Jamal Ahmidam en Bazar Top (la tienda de los hindúes) y los de la posterior liberación de esos teléfonos, los compañeros de Kalaji en la Comisaría General de Información llegaron casualmente hasta su establecimiento, “Tecnología de Sistemas Telefónicos Ayman”.
A partir de ese mismo instante, Maussili Kalaji comenzó a colaborar de lleno con sus ex compañeros de la Comisaría de Información y, gracias a él y a que había registrado los IMEI (números de identificación) de los móviles que Bazar Top le había pedido que liberara (o manipulara para que admitieran una tarjeta de cualquier compañía y en cualquier modalidad, prepago o contrato), pudieron llegar hasta el piso de Leganés, donde se había refugiado el comando terrorista que el 11-M atentó en los trenes de la muerte.
Está perfectamente documentada la relación de Kalaji con los hermanos Almallah, procesados por pertenencia al sistema de captación de Al Qaeda en España y prestar apoyo logístico a los supuestos autores materiales del 11-M.
Uno de estos hermanos Almallah, Mouhannad Almallah ‘Dabas’ se afilió al PSOE en la agrupación de San Blas el 12 de mayo de 2004, siendo posteriormente expulsado una vez se hizo pública su detención en relación a la autoría del 11-M.
Dejando aparte el hecho de que Kalaji ocultara su condición de miembro de las Fuerzas de Seguridad del Estado tanto en sus primeras declaraciones ante la Policía como en las efectuadas ante el juez, la relación existente entre Kalaji y los Almallah permite dudar de que la liberación de los móviles en la tienda de Kalaji fuera casual.
Sólo hay cuatro explicaciones posibles al hecho de que aquellos móviles fueran liberados en la tienda de Kalaji:
• O ese policía participó conscientemente en los preparativos del atentado, en cuyo caso habría que preguntarse por qué no está detenido,
• O ese policía conoció los preparativos de los atentados, aunque sin participar en la trama, en cuyo caso habrá que preguntarse a quién informó,
• O la persona que eligió la tienda de Kalaji para liberar los móviles lo hizo precisamente porque conocía la relación de Kalaji con los Almallah, en cuyo caso habrá que preguntarse quién seleccionó a Kalaji como cabeza de turco,
• O en realidad no hubo ninguna liberación de móviles en la tienda de Kalaji y este policía simplemente participó en un montaje que condujo a las primeras detenciones, realizadas en plena jornada de reflexión.
Como consecuencia, el juez Del Olmo pidió a la Fiscalía el 23 de mayo de 2005 su opinión sobre la condición de Kalaji. En ese oficio de 23 de mayo dirigido a la Fiscalía, Del Olmo afirmaba que Kalaji es miembro del CNI. ¿Se trata de un error más del juez, que en realidad quería decir CNP (Cuerpo Nacional de Policía) o debemos suponer que también Kalaji era miembro de los servicios secretos españoles? Porque ya es lo que nos faltaba.
Durante mucho tiempo, hemos estado inmersos en una fase en la que, en cierto modo, se había invertido la carga de la prueba, y habíamos asumido nosotros la tarea de demostrar la falsedad de los distintos componentes en que se basa la versión oficial.
Aunque teníamos numerosos indicios que apuntaban a que todas y cada una de las pruebas presentadas para soportar la versión oficial eran pruebas fabricadas, nos faltaba constatar documentalmente la falsificación en alguno de los casos.
Los datos relativos a la supuesta venta de los teléfonos Trium, y en especial los que se han desvelado sobre la falsificación del libro de caja de los hindúes detenidos el 13-M, proporcionan esa constatación documental de la falsificación de las pruebas.
No se trata de datos que se hayan obtenido al margen de las investigaciones oficiales, sino de documentos incluidos en el mismísimo sumario y que el tribunal del 11-M tiene a su disposición. Se trata, por tanto, de datos contrastables por el tribunal, así que éste puede y debe entrar a analizar qué fue lo que pasó con ese episodio de la venta de los teléfonos Trium y debe poner en marcha los mecanismos necesarios para poder determinar quién efectuó la falsificación y qué se pretendía con ello.
La propia utilización de varios testigos (el policía Kalaji, que supuestamente habría liberado los móviles, el empresario que supuestamente se los había vendido a los hindúes, la persona de etnia gitana que supuestamente habría comprado la tarjeta originalmente asociada al móvil de Vallecas) para apoyar una historia que luego ha resultado falsa, proporciona un hilo claro del que tirar para depurar las responsabilidades oportunas. Alguien habrá tenido que hablar con esos testigos para conseguir que certificaran una historia que no era real.
El tribunal del 11-M está obligado a entrar en el tema, porque no estamos hablando de un asunto menor o tangencial, sino de cuál es el origen de ese teléfono móvil que se encontró en la mochila de Vallecas y del resto de los teléfonos móviles que nos dijeron que se habían utilizado para confeccionar las bombas usadas para matar a 192 personas y herir a 1500 más.
Además de los posibles delitos que se hubieran podido cometer en el caso de los hindúes detenidos el 13-M (detención ilegal, coacciones, falsedad de documento oficial, falsedad de documento mercantil, falso testimonio), la constatación de esta falsificación plantea una pregunta crucial y permite efectuar una serie de deducciones que vienen a poner en cuestión las restantes pruebas del caso.
La pregunta que se plantea es la siguiente: si el teléfono de la mochila de Vallecas no salió de la tienda de los hindúes, ¿de dónde salió entonces? Está claro que alguien lo aportó. Y está claro que no se ha intentado investigar lo más mínimo el origen real de ese teléfono y la forma en que pudo llegar a manos de quienquiera que montara la mochila de Vallecas.
No se ha investigado, por ejemplo, qué llamadas de activación se hicieron en noviembre de 2003, cuando fue activado originalmente el pack al que el teléfono de la mochila de Vallecas pertenecía. Urge determinar cuál es el posible origen de ese teléfono, en manos de quién estaba en el momento de confeccionarse la mochila de Vallecas.
En cuanto a las deducciones que se pueden hacer a partir de este episodio, está claro que la constatación de la falsedad del mismo exige al tribunal plantearse qué es lo que sucede con otros episodios relacionados.
En concreto, por ejemplo, es necesario plantearse qué pasa con la supuesta venta de la tarjeta telefónica encontrada junto con ese teléfono de la mochila de Vallecas. Si se produjeron falsificaciones a la hora de explicar el origen del teléfono, ¿qué credibilidad tienen las explicaciones sobre el origen de la tarjeta? Teniendo en cuenta las fuertes contradicciones testificales y documentales en lo que respecta a la comercialización de esa tarjeta, es obligado plantearse si los datos correspondientes pudieron ser también falsificados.
Como también es necesario plantearse qué pasa con el episodio de la supuesta activación de teléfonos bajo el repetidor de Morata de Tajuña. Teniendo en cuenta lo sucedido con el teléfono y teniendo en cuenta que en el sumario sólo está documentada la activación de una única tarjeta en Morata, ¿qué seguridad existe ya de que se activaron en Morata más tarjetas?
Como también hace falta plantearse, claro está, la propia credibilidad de la mochila de Vallecas, contenedora de ese teléfono que no sabemos ahora quién aportó. Las dudas sobre el origen del teléfono, unidas a las propias incógnitas sobre la aparición y la composición de esa mochila, nos sitúan en el peor de los escenarios: el de la completa falsedad de la prueba fundamental del caso, de esa mochila que actúa como verdadera piedra angular de la versión oficial, porque a partir de ella está construida toda la trama telefónica con la que se ha pretendido imputar a los distintos personajes su participación en los atentados.
Pero es que, por si fuera poco, según publicó el pasado 28 de Julio el diario “El Correo Gallego”, la muestra anónima de ADN encontrada en la mochila de Vallecas no pertenece a ningún magrebí, sino a un europeo. ¿Y ahora qué hacemos?
Si la huella de ADN no pertenece a ninguna de las personas que, según el juez Del Olmo, intervinieron en la cadena de custodia de esa mochila, entonces sólo quedarían dos opciones (aceptando la versión oficial): o la huella pertenece a un terrorista y éste no era magrebí, sino europeo (lo que tira por tierra la versión oficial), o esa mochila fue manipulada por alguien desconocido tras ser descubierta (lo que tira por tierra la cadena de custodia tan defendida por los mandos policiales y por el PSOE).
Ya no estamos ante simples indicios de falsedad, sino ante la demostración de que a partir del propio 11-M se produjo una consciente y masiva manipulación de pruebas destinada a construir una falsa trama a la que culpar de los atentados.
La versión oficial está muerta y el tribunal tiene, por fin, en sus manos el acta de defunción.
Según publica esta semana La Gaceta de los Negocios, según fuentes cercanas a los miembros del tribunal que juzga los atentados del 11-M, los tres magistrados que juzgan el 11-M tienen claro que durante el juicio ha habido demasiadas mentiras y coinciden en la certeza de que algunos jefes policiales del Ministerio del Interior que han pasado por el juicio han mentido, así como también que no se puede determinar quién o quiénes ordenaron los atentados.
Según el mismo diario, el Tribunal no quiere entrar a valorar por qué ni qué hay detrás de esas mentiras vertidas en sede judicial por destacados representantes de las Fuerzas y Cuerpos de la Seguridad del Estado.
Sin embargo, han decidido que la sentencia pedirá deducir testimonio contra esos mandos para que se sienten en el banquillo de otro juzgado.
De la Policía, el Tribunal tiene previsto imputar a algunos de los mandos que instruyeron las diligencias policiales, tras demostrarse que han sido varias las ocasiones en que se ha tratado (y en alguna conseguido) falsificar algunos de los documentos u ocultar otros al juez instructor.
Según La Gaceta, los tres jueces que forman el tribunal que juzga la autoría de la masacre del 11-M quieren que se depuren responsabilidades contra mandos de la Policía que participaron en los análisis científicos sobre los explosivos utilizados por los terroristas en la masacre.
Entre los mandos de la Guardia Civil, el fallo previsto por el Tribunal –según La Gaceta– pedirá deducir testimonio de algunos de los agentes que investigaron la trama de tráfico de explosivos que actuaba por Asturias.
Los magistrados entienden –sostiene el mismo periódico– que algunos de estos agentes (que tenían estrechas relaciones con confidentes que están ahora procesados por los hechos) no sólo no han dicho toda la verdad sobre lo que saben, sino que han tratado de confundir a los magistrados que han juzgado el caso. En este último punto, asegura La Gaceta, sí que están todos de acuerdo.
El gran escollo que están encontrando los magistrados en su deliberación es determinar el tipo de explosivo utilizado en los ataques: es "el gran quebradero de cabeza", dice el diario. Si hay dudas sobre el explosivo, ¿cómo condenar por la masacre al ex minero Suárez Trashorras y a su ex compañero de aventuras, Antonio Toro? ¿Cómo sostener una versión oficial que basa toda su historia en la trama de venta de Goma 2 ECO que unos asturianos, confidentes de la policía, le venden a unos supuestos fundamentalistas islámicos?
Publicado: Lunes 29 Octubre 2007 01:12Asunto: Vuestra guerra y nuestros muertos
Estupefacto me quedo al leer esta noticia. A falta de dos días para el fallo de la sentencia por el juicio de los atentados del 11-M de Madrid, aquí os expongo una muestra de lo que les importa al PSOE y a Gallardón los 192 asesinatos de los trenes de la muerte:
Publicado: Lunes 10 Marzo 2008 01:10Asunto: Catro años de plebe comulgando con ruedas de molino
Después de cuatro años de investigaciones, Luis del Pino nos ofrece un amplio resumen de todo lo acontecido durante las jornadas del 11 al 14 de marzo de 2004. ¿Dónde está la verdad y dónde están todos aquéllos que enarbolaban pancartas contra el Partido Popular en la calle Génova, pidiendo el esclarecimiento sobre quién había asesinado a 192 personas?
Por si alguien no la siguió en su momento, recomiendo la lectura de la historia de este singular personaje que admite haber liberado varios de los móviles utilizados en la detonación de las bombas de los trenes de Atocha que asesinaron a 192 personas. Y otra de gambas, Manolo, que aún hay pan y circo...
Publicado: Lunes 13 Abril 2009 21:59Asunto: El principal sospechoso de los atentados, en la calle
Tres meses después de los atentados, la Policía Nacional encontró al principal fugitivo del 11-M, el argelino Daoud Ouhnane, pero no llegó a arrestarle.
Tal y como publican Libertad Digital y El Mundo, a mediados del mes de mayo, la investigación determinó que una de las huellas encontradas en la furgoneta de la Kangoo de Alcalá de Henares correspondía al argelino Daoud Ouhnane. Éstas fueron encontradas en una bolsa azul de plástico que contenía detonadores y restos de explosivo. Además, algunas de sus pertenencias fueron encontradas en el piso de Leganés y su ADN también apareció en la casa de Morata. De hecho, el 21 de mayo de 2004, la Policía pidió al juez Del Olmo que dictara una orden de busca y captura contra Ouhnane.
La Policía distribuyó sus fotos ese mismo mes, señalando claramente que sus huellas habían parecido en la furgoneta Kangoo de Alcalá de Henares. Sólo un mes después, los días 20 y 22 de junio de 2004, la Policía encontró a Ouhnane saliendo de una casa de Santa Coloma de Gramanet, que estaba siendo vigilada por actividades terroristas de sus inquilinos. Las imágenes fueron aportadas durante la vista de la Operación Tigris, cuyo caso –instruido por Garzón– quedó casi en nada al dejar en libertad el 23 de marzo de este año a nueve de los 12 islamistas encarcelados.
Daoud Ouhnane fue identificado por la testigo B-78 durante el juicio del 11-M. El Mundo recuerda que la Fiscal Olga Sánchez esperaba que este testimonio constituyera la prueba más fuerte contra Basel Ghalyoun. Sin embargo, a quién identificó fue a Ouhnane. De hecho, la testigo le señaló como unos de los terroristas que dejó una de las bombas en el tren de Téllez. "Ahora estoy segura de quién es" dijo en el juicio tras señalar que Ghalyoun "es muy blanco. Se parece, pero no es tan moreno como el chico que estaba en el tren". Según la Interpol, Ouhnane murió en 2005 en un atentado suicida en Irak.
Recordemos que fueron 12 las bombas colocadas el 11-M y que, sin embargo, sólo hay un condenado como autor material: Jamal Zougam, que, fue condenado con testimonios poco verosímiles y contradictorios.
A todo esto, el Ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, dice que no se reconoció a Ouhnane: "Si no, lo hubieran detenido"... Rubalcaba admitió que los policías que vigilaban la vivienda de Santa Coloma en 2004 no reconocieron a Daoud Ouhnane: "No lo detectaron, si no, lo hubieran detenido". Esto, pese a que fue la misma policía la que pidió al juez Del Olmo que dictara una orden de busca y captura contra él.
Luis del Pino, hace una valoración en su blog de estos hechos, donde se pone de manifiesto que nada es lo que parece...
Publicado: Martes 14 Abril 2009 19:32Asunto: A estos, tampoco les identificó la policía de Rubalcaba
A pesar de que el Ministro del Interior nos contó ayer que la policía no detectó en 2004 la presencia de Daoud Ouhnane en la casa que estaban vigilando, porque no lo reconoció, aun cuando existía una orden de busca y captura decretada por el Juez, Juan Del Olmo, apenas unos meses antes, hoy sabemos que la policía, por arte de magia, tampoco reconoció en la vivienda vigilada de Santa Coloma de Gramanet, dentro del marco de una investigación contra presuntos miembros del terrorismo islámico, a Mohamed Afalah, chófer y hombre de confianza de Allekema Lamari, y Said Berraj, ambos también implicados por los atentados del 11-M y huidos de la Justicia. Pese a eso, tampoco fueron detenidos. La información fue facilitada a la Policía por My Mohamed Idriss Hachim en dos declaraciones realizadas en mayo y septiembre de 2008. De hecho, Mohamed informó de que estuvieron allí sólo meses después de la masacre.
La versión de Idriss Hachim coincide con la dada por Kamal Ahbar, uno de los acusados por la Operación Tigris, Ahbar contó a la Policía que Afalah y Berraj coincidieron Ouhnane en la misma casa. Como en el caso de éste último, los nombres de los otros dos también fueron divulgados por el Ministerio del Interior meses antes de su presencia en el inmueble de Santa Coloma después de una orden de busca y captura.
Idriss Hachim contó a la Policía el 13 de mayo de 2008 que Berraj llegó al piso entre mayo y junio de 2004, es decir, muy pocos meses después de los atentados del 11-M, y que permaneció ahí "varios días". También reconoció a Afalah en unas fotografías que le mostró la Policía. Sobre él, dijo que había llegado un tiempo antes al lugar.
Al ser, de nuevo, preguntado hoy por estas nuevas revelaciones publicadas en el diario El Mundo, Rubalcaba responde que "no hay nada nuevo" que explicar.
O lo que es lo mismo, para el responsable del Interior, el que en la casa también estuvieran Mohamed Afalah, chófer y hombre de confianza del que se acusa como autor intelectual de los atentados, y Said Berraj, ambos también implicados por los atentados del 11-M y huidos de la Justicia, no es un hecho relevante...
"Ya dije todo lo que tenía que decir", ha espetado Rubalcaba en la rueda de prensa donde ha hecho un balance triunfalista sobre la siniestralidad en las carreteras esta Semana Santa.
En palabras de Rubalcaba, "según los datos que me facilita la Policía, hay una operación en 2008 contra el radicalismo islamista, en el marco de la cual un testigo asegura que en la casa de Cataluña se dio refugio a uno de los fugados del 11-M, y, efectivamente, a partir de esa declaración se pudo saber que sí, que estuvo allí; algo que, evidentemente, no se sabía ni en el 2004, ni en el 2005, ni en el 2006, ni en el 2007".
Ayer miércoles, el Ministro Rubalcaba fue preguntado una vez más acerca de una nueva noticia publicada esa misma mañana en el periódico El Mundo, según la cual, la Comisaría General de Información remitió un escrito al juez Juan del Olmo en 2006, informándole de que habían identificado a Daoud Ouhnane como uno de los ocupantes de la casa que vigilaban en 2004 en Santa Coloma de Gramanet.
La respuesta de Rubalcaba fue que "La Policía, esta mañana, me ha vuelto a reiterar que la identificación de Daoud Ouhnane se produjo en el año 2008".
Rubalcaba se reitera en sus declaraciones del pasado lunes:
Pero la noticia publicada en El Mundo, no sólo deja en evidencia al Ministro por las declaraciones que hizo el pasado lunes, negando que la Policía detectara al presunto terrorista ni en 2004, ni en 2005, ni en 2006, ni en 2007, sino las de ayer mismo, pues fuentes policiales, citadas por el diario, informan de que se llegó a la identificación en 2006 gracias a una operación de los servicios secretos argelinos.
El reconocimiento se produce a raíz de que Argelia enviara información a las autoridades españolas, solicitando colaboración para investigar a una presunta célula islamista argelina. Entre esa información enviada, había una foto de carnet de Ouhane, que sirvió para que la Policía española le identificara en el vídeo grabado en Santa Coloma en junio de 2004.
Observe el lector el detalle fundamental: si la información que El Mundo publica es correcta, no es que funcionarios argelinos identificaran a Ouhnane en ese vídeo en 2006 y se lo comunicaran a la Policía española. Fue la Policía española la que identifica a Ouhnane en el vídeo, comparando la imagen con una fotografía recibida desde Argelia.
¿Nos están diciendo, entonces, que en 2004 (cuando se efectuó la filmación) nadie comparó las imágenes del vídeo con esa otra fotografía de Ouhnane que ya constaba en el sumario del 11-M desde al menos el 24 de mayo de 2004, cuando ya se la enseñaron por aquel 2004 a un testigo de los trenes? ¿Pretenden que nos creamos eso?
Vamos a suponer que fuera cierto. ¿Tampoco compararon el vídeo con la fotografía de Ouhnane en 2005, cuando se detiene a esa célula de Santa Coloma de Gramanet? ¿Pretenden que nos creamos eso también?
¿Para qué necesitaban esperar a que Argelia mandara una foto de carnet de Ouhnane en 2006, cuando tenían la foto de Ouhnane desde dos años antes?
Pero, tal y como avanza Luis del Pino en su blog, todo esto deja en evidencia también al juez Del Olmo y, es de suponer, a la fiscal del caso. Porque la Comisaría General de Información remitió en 2006 un informe sobre la cuestión a Del Olmo, quien no incluyó ese dato en el sumario del 11-M, a pesar de ser Ouhnane un "sospechoso oficial" de la matanza. ¿Cuánta más información relacionada con el 11-M se ha escamoteado de la causa principal, evitando así que fuera conocida durante la celebración del juicio por la masacre de Madrid? ¿Quién ha decidido, y en base a qué criterios, qué es lo que tienen derecho a conocer los españoles y qué no?
El ex comisario jefe del cuerpo Técnico Especialista en Desactivación de Artefactos Explosivos (Tedax), Juan Jesús Sánchez Manzano, ha comparecido hoy martes ante la Justicia, con motivo de la querella presentada contra él y contra su subordinada, la jefa del laboratorio de la misma unidad, por la Asociación de Víctimas del Terrorismo el pasado 8 de julio, acusándoles de omisión del deber de perseguir delitos, encubrimiento por ocultación de pruebas y de falso testimonio respecto a los atentados del 11-M.
En dicho documento judicial, se relatan las mencionadas desapariciones por parte de los querellados:
1. En general, han desaparecido todas las muestras con piedras de los andenes, así como los algodones con agua y acetona que —según el Inspector Jefe con carnet profesional 28296— se recogieron en todos los trenes.
2. Las muestras que se han conservado de la estación de Atocha son sorprendentemente exiguas para la magnitud de los hechos.
3. Han desaparecido todos los vestigios de uno de los focos de la calle Téllez.
4. Del foco nº 3 del tren de la calle Téllez, han desaparecido todos los vestigios, a excepción de un mísero clavo.
5. Han desaparecido las muestras de arena, tierra, algodón, agua y acetona que un Oficial Tedax aseguró haber recogido en el tren de la calle Téllez.
6. Han desaparecido las muestras de tierra que se tomaron del cráter de la explosión controlada de El Pozo, según aparece en la fotografía del folio 53835 del Tomo 145, perteneciente al Sumario del 11-M.
7. Han desaparecido las muestras de telas, material aislante y tierras que la perito 17632 aseguró haber recibido en su laboratorio y analizado el día 11 de marzo por la mañana.
En total, la perito del laboratorio de los Tedax sólo conservó 23 muestras (no llega ni a dos muestras por cada foco del total de las explosiones y, en su mayoría, sólo quedan tornillos y clavos) de los centenares de kilos iniciales de material que recopilaron sus compañeros de los focos de explosión. Por ejemplo, de uno de los focos pertenecientes a una de las bombas de la estación de Atocha, se conservaron únicamente tres tornillos como prueba, mientras que del vagón número 4 de la estación de El Pozo, sólo se guardó un clavo doblado.
La declaración de Sánchez Manzano ha servido definitivamente para dar respuesta a la pregunta "¿dónde fueron a parar las 90 toneladas de restos, recogidas de los trenes del 11-M y que, como en el vagón 5 del tren de la calle Téllez, habían quedado reducidas a un mísero clavo?
Pues según lo declarado por Manzano, fueron destruidas...
Lo que no aclara el señor Sánchez Manzano es, por ejemplo:
* ¿De dónde partió la orden de destruir los vestigios del mayor atentado terrorista en la historia de España?
* ¿Por qué motivo o motivos se dio esa orden de destruir las pruebas?
* ¿Por qué esta orden, que contraviene la mismísima Ley de Enjuiciamiento Criminal, no consta en el sumario del juicio por los atentados del 11-M?
Después de los atentados del 11-M, los restos de los trenes fueron desguazados y achatarrados, en lugar de conservarlos como prueba de cara al juicio, tal y como exige la Ley de Enjuiciamiento Criminal.
Sin embargo, el análisis detallado de la documentación aportada por Renfe y de las hojas de características de los propios vagones, revela que, además, durante el proceso de achatarramiento y desguace, "desaparecieron" más de 90 toneladas de material, cuyo destino se desconoce. Nada de todo eso fue entregado a los peritos encargados de determinar, durante el juicio del 11-M, los explosivos utilizados en la masacre.
Veamos la composición de los trenes:
El tren de Atocha
El tren de Atocha estaba formado por los siguientes coches:
La unidad de cabeza era la UT-446-035, compuesta por los coches 070M, 035R y 069M, que ocupaban los puestos 1, 2 y 3, respectivamente. En el primero de ellos (el 070M), se encontró la mochila bomba que fue explosionada, in situ, por los TEDAX.
La unidad de cola era la UT-446-018, compuesta por los coches 035M, 018R y 036M, que ocupaban los puestos 4, 5 y 6 del tren, respectivamente. Estos tres coches fueron atacados cada uno con una bomba.
El tren de Téllez
El tren de Téllez estaba formado por los siguientes coches:
La unidad de cabeza era la UT-446-011, compuesta por los coches 021M, 011R y 022M, que ocupaban los puestos 1, 2 y 3, respectivamente. En el primero de ellos, (el 021M), explotó una de las bombas.
La unidad de cola era la UT-446-096, compuesta por los coches 191M, 096R y 192M, que ocupaban los puestos 4, 5 y 6 del tren, respectivamente. Estos tres coches fueron atacados cada uno con una bomba.
El tren de El Pozo
El tren de El Pozo estaba formado por la unidad UT-450-014, compuesta por los siguientes coches:
En los extremos, los coches motores 028M y 027M, 1º y 6º, respectivamente, de la composición. El coche 3º era el 014R, y los coches 2º, 4º y 5º eran, respectivamente, los 242R, 241R y 240R.
Los coches que sufrieron las explosiones fueron el 4 y el 5, es decir, el 241R y el 240R, respectivamente, mientras que el 3, es decir, el 014 R, resultó afectado por la bomba desactivada por los tedax en el andén.
El tren de Santa Eugenia
El tren de Santa Eugenia estaba formado por los siguientes coches:
La unidad de cabeza era la UT-446-010, compuesta por los coches 019M, 010R y 020M, que ocupaban los puestos 1, 2 y 3, respectivamente.
La unidad de cola era la UT-446-095, compuesta por los coches 190M, 095R y 189M, que ocupaban los puestos 4, 5 y 6 del tren, respectivamente. El coche 190M, que ocupaba el 4º lugar, fue el único atacado con una bomba en este tren.
El desguace de los trenes se inició el 12 de marzo, sorprendentemente al día siguiente del atentado, y se llevó a cabo en tres lugares distintos: el Taller Central de Reparaciones en Villaverde, la estación de Santa Catalina y la estación de El Pozo. Además, el tren de Santa Eugenia fue llevado a la estación de Vicálvaro-Clasificación.
Según la revista de Renfe, "Líneas", la retirada de los trenes, para dejar libres las vías, se produjo así:
Las labores de recuperación del material se iniciaron simultáneamente en los cuatro puntos afectados sobre las 22'30 horas del mismo jueves [11 de marzo]. Las dos unidades 446 de Santa Eugenia fueron retiradas a Vicálvaro-Clasificación para facilitar los trabajos de Mantenimiento de Infraestructura, y sobre las 4'30 horas del 12 de marzo también quedaba expedita la vía en El Pozo. En este último caso, fue preciso segregar el coche del tren de dos pisos, que fue situado en el propio párking de la estación a la espera de ser trasladados los restos por carretera.
A las 12'00 horas del viernes, y tras complejos trabajos, fue apartada en Santa Catalina la unidad que llegó a entrar en la estación de Atocha. El tren que fue afectado por las explosiones de la calle Téllez es el que ha exigido mayores trabajos de intervención, que se prolongaron pasado el mediodía del 14 de marzo: se segregaron los vehículos menos afectados y los demás coches, debido a su estado, fueron troceados sobre la misma vía, trasladándose los restos hasta el taller de Villaverde para su desguace.
A todos ellos se unieron en los trabajos de limpieza y reparación un total de 300 trabajadores de Cercanías y de empresas colaboradoras de la UN, con la finalidad de que el servicio estuviera totalmente preparado y ultimado.
Por otra parte, y en cuanto al posterior desguace de los trenes, en la documentación presentada por Renfe y estudiada por el Tribunal del 11-M, aparece un cuadro que se puede considerar como el resumen de lo ocurrido tras el atentado.
Es un cuadro confuso. En él están clasificadas las operaciones con los trenes según los lugares en los que se efectuaron sus desguaces y las empresas chatarreras a las que se adjudicaron. Se identifican los trenes no por el lugar del atentado, que no aparece en absoluto, sino por los números de los coches y por el lugar en el que se efectuó el desguace. El tren de Téllez está repetido: sus cuatro coches explotados aparecen primero como "desguazados in situ" y luego como troceados in situ y trasladados al T.C.R (Taller Central de Reparaciones) de Villaverde. Y hay, incluso, algún otro error de bulto, como es el dar como desguazado el coche de cola de El Pozo.
"Descifrando" esa información, se llega a estas conclusiones:
TCR Villaverde
En el TCR, "Taller Central de Reparaciones" de Renfe, se desguazaron los coches:
* De la serie 446 (de un piso): coches 021M, 191M, 096R, 192M, que son los explotados en Téllez.
* De la serie 450 (de dos pisos): el 241, es decir, el 4º de El Pozo.
Santa Catalina
Santa Catalina es una antigua estación de clasificación y de carga y descarga de mercancías en terrenos de Renfe (ahora Adif) cedidos a clientes. Renfe utiliza también Santa Catalina para apartado de material no utilizado.
En la estación de Santa Catalina se desguazaron los coches:
* 070M, 035M, 018R y 036M, que son los explotados en Atocha, incluido el de la bomba desactivada por los TEDAX.
El Pozo
En la propia estación de El Pozo, se desguazó el coche:
* 450-240R, es decir, el 5º del tren de El Pozo.
Según ese informe de Renfe, incorporado al sumario del 11-M, el total de chatarra vendida a las empresas de desguace fue de 278 toneladas, de las que 110 corresponden a los cuatro coches del tren que estalló en Atocha. El resto, (168 toneladas), no está desglosado por trenes, correspondiendo a los trenes de El Pozo y de Téllez.
En cuanto al vagón atacado del tren de Santa Eugenia, no fue desguazado, sino que se reparó y continúa circulando.
En el caso de los coches de dos pisos, la tara es:
* remolques: 52,5 toneladas
Con estos datos, podemos comparar el peso inicial con lo que se retiró en el desguace de cada uno de los trenes:
* Tren de Téllez. Peso inicial de los cuatro coches explotados: tres coches motores (1, 4 y 6) y uno remolque (el 5): 61,2 + 61,2 + 61,2 + 44,2 = 227,8 toneladas
* Tren de Atocha. Peso inicial de los cuatro coches explotados (como en Téllez): 61,2 + 61,2 + 61,2 + 44,2 = 227,8 toneladas
* Tren de El Pozo. Peso inicial de los coches 4 y 5: 52,5 + 52,5 = 105 toneladas
Así pues, se "perdieron" 282,6 toneladas. Pero parte de esa "pérdida" corresponde sin duda al material recuperado por Renfe como material de recambio, especialmente los bogies (carretones con cuatro ruedas, de los que cada coche lleva dos), que son los elementos más pesados, con gran diferencia, entre los posibles recuperados.
Por la documentación entregada por Renfe y que figura en el sumario, sabemos que la empresa Alston informó de que se habían recuperado los 4 bogies de los coches afectados en El Pozo, un convertidor y 4 balonas, lo cual habrá que dar por cierto, a pesar del estado en que quedó uno de los bogies del coche 5, como se ve en la siguiente foto:
Y a pesar de cómo estaban los restos del tren de Atocha, almacenados por la empresa chatarrera LYRSA en su planta de Mejorada del Campo, con una foto en la que se ve una rueda perteneciente a uno de los bogies:
Y a pesar de que en Santa Catalina, tampoco parece que se tuviera mucho cuidado para recuperar los bogies del coche 5 del tren de Atocha, como se ve en la foto:
Pero supongamos, a pesar de todo, que es verdad, y que se recuperaron todos los bogies de todos los coches afectados, lo que nos deja del lado más favorable desde el punto de vista "oficial". Y dado que sabemos que del tren de El Pozo se recuperó un convertidor, vamos a suponer que también se recuperó uno de cada uno de los coches motores de un piso. Cada convertidor pesa alrededor de una tonelada.
Los bogies de los coches motores de un piso pesan 21 toneladas cada pareja, y los de los remolques 13 toneladas. Los de los coches de dos pisos (remolques) pesan unas 15 toneladas la pareja. El resto del material que se pudo recuperar tenía un peso sin duda muy inferior y despreciable para un cálculo aproximado como el que estamos llevando a cabo. Con todas estas hipótesis, tenemos:
Tren de Téllez
* Peso inicial: 61,2 + 61,2 + 61,2 + 44,2 = 227,8 T
* Peso de los bogies: 3 x 21 + 13 = 76 T
* Peso de tres convertidores: 3 T
* Diferencia: 227,8 - 79 = 148,8 T
Tren de Atocha:
* Peso inicial: 61,2 + 61,2 + 61,2 + 44,2 = 227,8 T
* Peso de los bogies: 3 x 21 + 13 = 76 T
* Peso de tres convertidores: 3 T
* Diferencia: 227,8 - 79 = 148,8 T
Tren de El Pozo:
* Peso inicial: 105 T
* Peso de los bogies: 30 T
* Peso de un convertidor: 1 T
* Diferencia: 105 - 31 = 74 T
Y en el conjunto de los tres trenes:
* Peso total. 560,6 T
* Peso total sin material recuperado: 148,8 + 148,8 + 74 = 371,6 T
* Peso vendido: 278 T
* Diferencia: 371,6 – 278 = 93,6 T
Así que, y aún suponiendo que se recuperaron todos los bogies y 7 convertidores, desaparecieron nada menos que 93,6 toneladas, es decir, una media de 9,4 toneladas por coche.
Si hacemos el cálculo para el tren de Atocha, el único del que sabemos las toneladas vendidas, tenemos:
Tren de Atocha:
* Peso inicial: 61,2 + 61,2 + 61,2 + 44,2 = 227,8 T
* Peso de los bogies: 3 x 21 + 13 = 76 T
* Peso de tres convertidores: 3 T
* Peso vendido: 110 T
* Diferencia: 227,8 - 110 – 76 - 3 = 38,8 T
Con una media de 38,8/4 = 9,7 T por coche, muy próxima a la media obtenida para el conjunto de los tres trenes.
Así pues, hay una diferencia de 93,6 toneladas entre el peso de los vagones atacados el 11-M y el peso de los que fue achatarrado o recuperado. ¿Qué fue de esas 93,6 toneladas?
Pues todo parece indicar que lo que sucedió con esas 93,6 toneladas está relacionado con la limpieza a fondo que se realizó en las zonas de los vagones más próximas a los focos de explosión, de forma que todo el material correspondiente fue extraído, antes de enviar lo restante a la empresa de desguace.
A fecha de hoy, no se sabe dónde pudieron ir a parar esas 93,6 toneladas de material.
Para ver de qué modo se produjo el "escamoteo" de esas más de 90 toneladas, vamos a analizar lo sucedido con el vagón 5 de la C/ Téllez, uno de los que tenemos mejor documentados:
El vagón 5 de la C/ Téllez
La siguiente secuencia de fotografías, muestra cómo se procedió a una meticulosa retirada de todos los restos próximos al foco de explosión, antes de destinar el vagón al desguace. Puede observarse cómo hay presencia policial constante durante esas labores de retirada de restos. En total, tuvieron que retirarse, como ya hemos visto, en torno a las 9 toneladas de material para análisis.
Y, habiéndose retirado más de 9 toneladas de restos de las zonas próximas al foco de explosión, esto es todo lo que se entregó a los peritos para analizar el explosivo utilizado en el 11-M:
Como vemos, 9 toneladas de material quedaron reducidas, a efectos judiciales, a "un clavo oxidado".
¿Dónde están todos los otros restos recogidos en ese foco de explosión, (y en todos los demás), y de los cuales nunca se llegó a adjuntar un listado al sumario de instrucción judicial del caso?
¿Por qué se han destruido los trenes de cuyos restos haber podido rescatar pruebas y quién lo ordenó?
Lo que está claro es que, una vez destruido el escenario del crimen, (los propios vagones atacados), el panorama quedaba libre para "colocar", fuera de los trenes, las "pruebas" necesarias con las que incriminar a unos moros, en su mayoría confidentes de los servicios de seguridad del Estado, (véase mochila de Vallecas, chalet de Morata, furgoneta Kangoo, cinta de vídeo en una papelera junto a la mezquita de la M-30, piso de Leganés, ...) y con las cuales construir, partiendo de la nada, una versión oficial adaptable al gusto del Partido Socialista Obrero y "Ehpañó".
Publicado: Sábado 13 Marzo 2010 02:46Asunto: Triste aniversario
Ayer hizo seis años del peor atentado terrorista de la historia de Europa. El resultado de la masacre fue de 192 personas muertas y cerca de 1.800 heridos y mutilados. Una barbarie que conmocionó al mundo entero.
Ayer, sin embargo, la gran mayoría de medios de comunicación y la jarcia de políticos que pueblan las Cortes del Estado español quiso demostrar su intención de olvidar lo antes posible todo lo relacionado con los atentados del 11 de marzo de 2004.
La mayor parte de cabeceras de los principales periódicos no han hecho ni una reseña al aniversario del 11-M en sus portadas. Así ocurre en El País, La Razón, ABC, La Vanguardia o El Periódico de Cataluña.
La noticia estrella es otra relacionada con el terrorismo; en concreto, con Al Qaeda, la organización a la que se quiso atribuir la masacre de Madrid y que, finalmente, ni siquiera fue incluida en la propia sentencia del juicio por los atentados.
El diario Público dedica un pequeño hueco de su portada al aniversario de los atentados, aunque, como en el resto de diarios, la información principal es para la cooperante catalana liberada, Alicia Gámez, que había sido secuestrada en Mauritania por Al Qaeda en el Magreb Islámico, desde el pasado 29 de noviembre, junto a otros dos miembros de la ONG, Barcelona Acció Solidària. Es curioso que la oportunísima liberación de Gámez suponga una noticia que esconda el aniversario del mayor atentado en la historia de España y, al mismo tiempo, devuelva a la actualidad el concepto de terroristas islamistas. Por si fuera poco, la razón esgrimida por el Gobierno para la oportuna liberación de Gámez, es que la cooperante se ha convertido al Islam , no que se haya pagado por su rescate.
Que el silencio de todas las instituciones del Estado en torno al 11-M es absoluto y que ningún partido político quiere comentar ni dar relevancia a los nuevos datos que se han ido conociendo después de dictarse una ridícula sentencia sobre esta brutal matanza, es algo que ya venimos denunciando y que queda plasmado en el propio título de este mismo hilo del foro.
Pero, tal y como denuncia Libertad Digital, este jueves, sexto aniversario de la masacre, la podrida casta política de este país ha dado una vuelta de tuerca más: el Congreso ha decido olvidar esta fecha y ha elegido una nueva para celebrar el homenaje a la víctimas por atentados terroristas. A partir de este año, cada 27 de junio se conmemorará el Día de las Víctimas del Terrorismo, porque ese día fue el primer atentado mortal atribuido a ETA. Tal y como dijo el presidente del Congreso de los diputados, José Bono, en España "cualquier día podría servir"…
Y es que, aprovechando que el 11 de marzo es día europeo de las víctimas del terrorismo y, aprovechando la presidencia europea de España, el Gobierno declara que se rendirá homenaje a las víctimas el 27 de junio… Es verdaderamente vergonzoso.
Aunque desde estamentos oficiales interesados pretendan imponérselo, el pueblo español no debe jamás olvidar la fecha 11 de Marzo, ni tampoco a los traidores que quieren borrar de la historia de España y de la mente de sus moradores esa vil masacre.
Gracias a periodistas e investigadores como el ingeniero de telecomunicaciones Luis del Pino, hoy podemos seguir teniendo la esperanza de que algún día se sepa toda la verdad en torno a este complot infame.
1. ¿En qué estado se encuentran, oficialmente, las investigaciones del 11-M?
Se ha celebrado un primer juicio en la Audiencia Nacional, cuya sentencia fue posteriormente revisada por el Supremo. En teoría, las investigaciones siguen abiertas en la Audiencia Nacional, pero en la práctica no se está haciendo nada. De hecho, las solicitudes de investigación que las víctimas del atentado han presentado en la Audiencia Nacional han sido sistemáticamente ignoradas.
2. ¿Hay algún otro tipo de investigación abierta?
Sí. La Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M, que agrupa a más de 600 víctimas de la masacre, presentó una querella contra el que fuera jefe de los Tedax, Juan Jesús Sánchez Manzano, y su jefa de laboratorio, acusándoles de manipulación de pruebas y falso testimonio. La querella fue aceptada por un juzgado ordinario y ambos mandos policiales se encuentran procesados por ese motivo. A través de esa vía, las víctimas del 11-M han podido conseguir que les entreguen, por ejemplo, los vídeos de la pericial de explosivos y solicitar otras diligencias.
3. ¿Cuántas personas han sido condenadas por el 11-M?
A lo largo de la instrucción del sumario, fueron detenidas 116 personas, pero sólo 29 fueron finalmente acusadas. En el juicio de la Audiencia Nacional, finalmente, sólo se condenó a 3 personas por su relación con el 11-M. Es decir, sólo tres personas tendrán que indemnizar a las víctimas del atentado. Esos tres condenados son los marroquíes Jamal Zougham y Otman El Gnaoui y el español Emilio Suárez Trashorras. A Jamal Zougham se lo condenó como autor material (es decir, por poner una de las bombas), mientras que a los otros dos se los condenó por participar en el suministro de la dinamita Goma2-ECO que, según la versión oficial, se utilizó para confeccionar las bombas.
4. ¿Tenemos pruebas sólidas de la participación de esos tres condenados en el 11-M?
No. A Jamal Zougham lo identificaron en los trenes hasta ocho testigos distintos. Si todos ellos hubieran dicho la verdad, ese marroquí tendría que haber estado a la vez en los cuatro trenes que explotaron el 11-M, cosa que es imposible. En consecuencia, el tribunal desestimó varios testimonios y se quedó con sólo tres, que presentan, de todos modos, contradicciones insalvables. Además, hemos sabido posteriormente que la Policía ocultó datos que demostraban que la noche anterior al atentado Jamal Zougham no estaba montando ninguna bomba, sino haciendo deporte en un gimnasio de la Plaza Elíptica.
En cuanto a los otros dos condenados, aumentan día a día las evidencias de que en la masacre no se utilizó Goma2-ECO, con lo cual las acusaciones contra ambos (basadas en que traficaban con Goma2-ECO) quedarían sin contenido.
5. ¿Entonces no sabemos quién puso las bombas?
No. Como estallaron doce artefactos explosivos, tuvo que haber al menos doce colocadores de bombas. La Audiencia Nacional dictaminó que los que colocaron las bombas fueron Jamal Zougham y los siete muertos de Leganés, lo que nos dejaría a falta de cuatro colocadores. Pero el Tribunal Supremo le enmendó la plana a la Audiencia Nacional, dictaminando que no se podía afirmar que los muertos de Leganés hubieran puesto ninguna bomba, con lo que la versión oficial se quedó con un único "autor material". Para colmo, y como ya hemos visto, las pruebas existentes contra ese único autor material no tienen ninguna solidez.
6. ¿Se sabe qué explosivo estalló en los trenes?
No. La instrucción del sumario acabó sin que se hubieran aportado a la causa los informes originales de análisis de los explosivos. El juez Gómez Bermúdez ordenó realizar una nueva prueba pericial durante el juicio, pero esa prueba acabó en un auténtico fiasco. Recientemente, el periódico El Mundo y Veo7 han desvelado las pruebas videográficas de que los peritos designados por el Ministerio del Interior para la realización de esas pruebas mintieron durante el juicio.
7. ¿Cómo es posible que no se realizaran análisis adecuados del explosivo inmediatamente después del atentado?
Pues porque el 11-M, contraviniendo todos los protocolos (como ha quedado acreditado durante el propio juicio), las muestras recogidas por los Tedax no se enviaron al laboratorio de la Policía Científica. En lugar de ello, las muestras fueron analizadas por los propios Tedax en un laboratorio carente de medios técnicos adecuados. Para colmo, ni siquiera se aportaron al sumario esos análisis originales realizados por los Tedax.
8. ¿Y no se podrían realizar nuevos análisis con las muestras que en su día se recogieran?
Es que ni siquiera se han conservado (al menos oficialmente) las muestras recogidas. No se adjuntaron al sumario las actas de las muestras que se recogieron en cada foco de explosión y no se sabe qué sucedió con esas muestras. Y los propios trenes atacados fueron comenzados a desguazar 48 horas después de la masacre, en lugar de conservarlos como manda la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Desaparecieron toneladas de restos de los trenes. De alguno de los focos de explosión, los centenares de kilos de muestras recogidas quedaron reducidos a un único clavo oxidado, que fue lo que se aportó para la prueba pericial del juicio. De otros focos de explosión, ni siquiera quedó un clavo.
9. ¿Cómo es posible que se destruyeran los trenes?
No se sabe. Aunque no hace falta ser muy mal pensado para deducir que aquella destrucción fue deliberada.
10. ¿Quién dio la orden de destruir los trenes?
Tampoco se sabe. Nadie se atrevió a dejar constancia escrita de la orden de destrucción. Pero lo que sí existe es una orden del juez Del Olmo autorizando que se destruyeran todos los efectos no reclamados por las víctimas, efectos que hubieran permitido hacer ulteriores análisis. Aquellos efectos de las víctimas del 11-M fueron quemados en el vertedero de Valdemingómez.
11. ¿Los trenes se conservan en otros casos?
Se conservan siempre, porque así lo marca la Ley. En el accidente del metro de Valencia, por ejemplo, el tren se conservó durante años bajo una lona, para que las compañías de seguros pudieran realizar cuantas peritaciones desearan.
12. Si se destruyeron los escenarios del crimen, ¿cómo se pudo realizar ninguna investigación?
Pues porque, al mismo tiempo que se destruían los trenes, comenzaron a aparecer pruebas fuera de los trenes (concretamente en dependencias policiales), lo que invita a sospechar que se produjo no sólo una destrucción deliberada de pruebas, sino una sustitución de las pruebas originales por otras.
13. ¿Con qué pruebas se construyó entonces la versión oficial?
Con los objetos encontrados en una furgoneta que apareció en Alcalá de Henares y con una mochila-bomba que apareció sin estallar 18 horas después de la masacre. La furgoneta de Alcalá fue inspeccionada en la mañana del 11-M por dos perros distintos, sin que detectaran ningún rastro de explosivo. Sin embargo, al ser llevada a dependencias policiales, apareció en la furgoneta un resto de dinamita Goma2-ECO. La mochila-bomba apareció también en dependencias policiales, concretamente en la comisaría de Puente de Vallecas. Es decir, las dos pruebas fundamentales del caso no aparecieron en los escenarios del crimen, sino en sendas comisarías, sin que exista ninguna evidencia de que procedían de los trenes o estuvieran relacionadas con lo que estalló en los trenes.
14. ¿Por qué sabemos que la furgoneta de Alcalá es una prueba falsa?
Pues porque el resto de dinamita que apareció dentro de ella al llevarla a comisaría no había sido detectado por los perros entrenados en detección de explosivos cuando la inspeccionaron horas antes. Y porque las investigaciones periodísticas han demostrado que se falsificó la hora oficial de entrada de esa furgoneta en el complejo policial de Canillas, de modo que la furgoneta estuvo una hora "desaparecida" a efectos oficiales, tiempo suficiente para colocar en su interior cualquier cosa.
15. ¿Por qué sabemos que la mochila-bomba de Vallecas es falsa?
Por múltiples motivos. Entre otros: (1) Porque no apareció en ningún tren, sino en una comisaría, sin que nadie la haya visto durante el trayecto desde las estaciones.(2) Porque se trata de una bomba que estaba preparada para no explotar, ya que tenía dos cables sueltos y utilizaba como iniciador un modelo de teléfono móvil que no daba ni la mitad de la corriente que necesita para estallar el modelo concreto de detonador utilizado. (3) Porque en esa mochila había clavos y tornillos como metralla, y en ninguna de las autopsias de las 193 víctimas mortales del 11-M aparecieron clavos ni tornillos, así que es imposible que los artefactos de los trenes fueran como la mochila de Vallecas.
16. ¿Entonces qué pruebas nos quedan de que la versión oficial es cierta?
Ninguna.
17. Si el 11-M no fue un atentado islamista, ¿cómo se explica que siete magrebíes se suicidaran en Leganés?
Es que no está demostrado que en Leganés se suicidara nadie. Para empezar, nadie hizo la autopsia a los cadáveres recogidos en Leganés, a pesar de que la Ley obliga a hacer esas autopsias. En segundo lugar, ni siquiera está clara la identidad de los cadáveres que aparecieron en ese piso. En tercer lugar, las investigaciones periodísticas han demostrado que alguien (no se sabe quién) se tomó muchas molestias en tratar de "demostrar" que en Leganés hubo un suicidio. Así, por ejemplo, alguien hizo una serie de supuestas "llamadas de despedida" de esos suicidas, pero uno de los teléfonos utilizados para hacer esas llamadas seguía operativo un mes después de estallar aquel piso. Asimismo, alguien elaboró un supuesto "testamento" de uno de esos "suicidas", pero la firma de ese documento está burdamente falsificada.
18. ¿Pero no nos dijeron que los habitantes de ese piso entablaron un tiroteo con la Policía?
Sí, eso dijeron. La versión oficial afirma que los ocupantes de aquel piso dispararon con subfusiles a los policías que rodeaban el piso durante muchos minutos. Sin embargo, en el piso sólo se encontraron cinco casquillos de bala, ninguno de ellos de subfusil.
19. ¿Existe algún tipo de corroboración judicial a todas estas dudas sobre la masacre?
Sí. La propia Audiencia Nacional tuvo que eliminar otra de las pruebas fundamentales del caso (un coche de la marca Skoda Fabia que apareció en Alcalá de Henares tres meses después del atentado, cargado con más pruebas que apuntaban a los "islamistas") después de que las investigaciones periodísticas de El Mundo y Libertad Digital pusieran de manifiesto que se trataba de una prueba falsificada.
Asimismo, después de que el comisario de los Tedax, Juan Jesús Sánchez Manzano, interpusiera una demanda contra varios periodistas del periódico El Mundo, un juzgado de Madrid dictaminó que las informaciones de este diario habían sido rigurosas y veraces. Finalmente, el propio hecho de que sólo 3 de los 116 detenidos por la masacre hayan sido condenados demuestra que la mayor parte de la instrucción del sumario (por no decir su totalidad) es un auténtico bluf.
20. Entonces, si no fue Al Qaeda, ¿fue ETA la que atentó el 11-M?
No existe tampoco ninguna prueba de que fuera ETA. Y, de hecho, existen otras alternativas mucho más verosímiles, como la de que el 11-M fuera una operación de servicios de inteligencia nacionales o extranjeros. Ni ETA ni Al Qaeda pudieron llevar a cabo las falsificaciones de pruebas que las investigaciones periodísticas han demostrado. Por ejemplo, ni ETA ni Al Qaeda depositaron en Alcalá de Henares el coche Skoda Fabia que apareció tres meses después del atentado. Tampoco ETA o Al Qaeda pudieron hacer aparecer pruebas falsas en dependencias policiales ni simular las falsas llamadas de despedida de los falsos suicidas de Leganés.
21. ¿Por qué ningún partido político hace nada porque se investigue la masacre?
Ése es, precisamente, el indicio más sólido de que el 11-M no lo cometieron ni ETA, ni Al Qaeda. Si hubiera sido realmente un atentado de Al Qaeda, el PSOE no habría perdido ninguna oportunidad de restregarle el atentado al PP de manera continua a lo largo de estos seis años. Y si hubiera sido ETA, es el PP el que habría hecho lo posible por abanderar las investigaciones.
Sin embargo, ambos partidos han hecho todo lo posible por evitar que se hable del 11-M o se remueva el 11-M. Lo que apunta a que lo que se está intentando encubrir con la insostenible versión oficial es algo de mucho más calado que un simple atentado terrorista.
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